jueves, 13 de mayo de 2010

UN ÁNGEL LLAMADO TINO ( DESTINO CASUAL )


Hace tiempo , encontré un artículo por la red que me emocionó .

Hablaba de Tino y los recuerdos de una persona que perdió a un ser querido . Ahora quiero compartirlo con vosotros porque me parece que os gustará leerlo .

Los sentimientos que expresa Francisco Presas en su carta refleja lo que muchos de nosotros hemos sentido en alguna ocasión , porque si en algo nos parecemos todos los seguidores y amigos que formamos esta pequeña familia es en que todavía nos emocionamos cuando escuchamos la musica de Tino y compartimos sus ambiguas letras.

Gracias por tus preciosas palabras, Francisco. Seguro que Ángeles y Tino te estarán dando mucha fuerza desde arriba .




"Conocí a Tino (Casal) un día de septiembre de las muy concurridas por mi parte fiestas pucelanas de San Mateo, un verano caluroso del 83. Él estaba en plena gira de su segundo y exitoso disco «Etiqueta negra». Ese día iba a ser una jornada mágica, estaba escrito. Toni Rico (manager de Tino y de «Los Secretos»), ex miembro del grupo «Alcatraz», y su hermano José Rico (técnico de sonido) unían su química en la plaza mayor pucelana para darnos un espectáculo que veinticinco años después pervive en mi retina.

El protagonista, un musicazo de Tudela Veguín que había alcanzado el éxito a nivel nacional con «Etiqueta negra». Era la hora de los ensayos, de la prueba del equipo (Tino era muy exigente y escrupuloso para ello). Me acerqué sigilosamente a mi paisano. Recuerdo que me impresionó su vestimenta original, así como su piel pecosa y su pelo teñido a tope. Con una afabilidad fuera de lo corriente me contestó a una cuestión que me tenía intrigado desde que lo conocí por las ondas de la FM y sus temas desgastados en los surcos de mis viejos vinilos. «¿Tú, qué eres de Grado, paisano?». «No, yo soy de Tudela, Grado era la base de mi segundo grupo: los "Archiduques". Antes estuve en un grupo local de Tudela que nos llamábamos "Los zafiros negros"». «Bueno, ha sido un pacer conocerte». «Lo mismo digo, paisano». «Haznos vibrar como tú sabes».

A las 21.30 en una noche fresquita, con una puntualidad inglesa, Tino y sus chicos inundaban con su magia la abarrotada plaza mayor, en la cual yo había vivido muchas horas de música en directo. Aquella actuación me marcaría para la posteridad, seguiría comprando sus siguientes discos. Vendría el tercero, «Hielo rojo», del cual me impresionó el temazo «Miel en la nevera», tema en el que Tino plasmaba su desesperanza por la ruptura con su chica de siempre, Pepa Ojanguren. Yo me sentía totalmente identificado por algo similar: me había dado puerta mi novia de algunos años. «Las montañas de discos son mi salvación». El inmenso sentimiento de Tino se plasmaba en dicho tema, así como el «póker para un perdedor» de su anterior y segundo disco «Etiqueta negra». El tiempo y el destino nos tenían algo preparado a los dos, aparte del desamor y la desesperanza por la pérdida de una mujer.

Después vendría su disco «Lágrimas de cocodrilo», un disco cargado de mucha soledad y desesperanza. Después de tres años y medio de larga convalecencia, sería la decadencia de un artista, con todo lo que lleva consigo la expresión de la palabra. Su futuro y su «destino casual» se estaban fraguando. Tino, a lo largo de su convalecencia fue abandonado, literalmente, por gente que él consideraba sus amigos.

Entró en mi colección un vinilo antiguo, su primer disco «Neocasal», que fue su carta de presentación y del cual vivirían y se nutrirían músicos como Miguel Bosé. Tino era un hombre adelantado a su tiempo. Sus viajes y su estancia en Inglaterra, influenciado por su supermoderna Pepa Ojanguren, le marcaron para el resto como uno de los precursores de los nuevos románticos en España. Tino era un hombre apolítico totalmente: su política era la música (vivía de, por y para la música y su gente).

Después de algunos años apareció, rebuscando en las estanterías de mi tienda de discos preferidos, su último disco «Histeria», el cual para muchos fue el disco en el cual Tino, a través de sus letras, predecía su futura y cercana muerte.

A Tino se le partió el corazón en dos en un trágico accidente en una noche lluviosa de la capital de España. Paralelamente, en Valladolid, perdía la vida mi novia Ángeles un día de septiembre del 91.

Gracias, Tino, por haber existido, por haberme dado esa energía especial a través de sus temas mágicos. Gracias por tu misticismo auténtico. Recuerda que tus ángeles estarán presentes, que no te abandonarán, que serán tu salvación así como esas montañas de discos nos salvarán en la desesperanza de nuestras rupturas amorosas, que nos salvarán del abismo. Algún día esas montañas de discos las escucharemos juntos para disfrutar como locos suicidas, que iremos juntos a esa nevera que ya no estará saqueada y que nos meteremos juntos una gran cucharada de miel para endulzar nuestra vida eterna. Gracias a Ángeles y a Tino por seguir existiendo y por mandarme diariamente vuestra energía."



Francisco Presas . La Nueva España 1 de Julio de 2008.


viernes, 23 de abril de 2010

TINO CASAL : EN LA ONDA JOVEN

Una vez más un artículo de nuestro amigo Paco Torres es el protagonista de la entrada del blog. Se trata de una entrevista firmada por Jose María Besteiro a un joven Tino Casal con bigote rubio en la época Neocasal. Se publicó en la revista Dunia el 14 de Junio de 1983.



Podéis ver una fotografía en su casa rodeado de su " estudio particular " así como de sus inseparables vinilos . Entre ellos se encuentra el Lp de Goma de Mascar " Op-Art "







Aquí podeís ver los discos firmados , gracias a Roser y Paco , donde podemos observar que aparecen varias firmas, entre ellas , la de Reyes Poveda, ¿Luis ? ......... todo un misterio , ya que este disco fue un trabajo íntegro de Casal , arreglos y dirección : Tino Casal y Luis Cobos . Saxo de Luis Cobos .

Productor : Tino Casal y grabado en los estudios Escorpio de Madrid propiedad de Luis Cobos . El diseño de la portada y su realización también fue de Tino .




jueves, 15 de abril de 2010

ÁGUILA NAPOLEÓNICA


O presento  uno de los águilas que formaban la pareja de espejos que aparecen en la portada de los discos de "Oro negro" . Estas piezas pertenecen a Lorenzo Nieto , manager de Tino en los años 80 











domingo, 4 de abril de 2010

TINO, OTRO TIEMPO OTRO LUGAR



Un nuevo artículo de nuestro amigo Paco Torres es el protagonista de la entrada del blog.

 


Corresponde a una entrevista publicada en la revista POPULAR 1 de Julio de 1988, en donde Casal reflexiona sobre su último disco " Lágrimas de Cocodrilo " , también se hace referencia a uno de los discos no publicados por la discográfica , " La última Cena " .







 

domingo, 21 de marzo de 2010

CHOLO JUVACHO .UN MÚSICO CON HUMOR


Cholo Juvacho , una persona entrañable , simpático , y un gran cantante de los años 60 y 70 . Formó parte del grupo " Los Archiduques " y fué quién le dió la oportunidad a un joven Tino Casal de ser su principal solista .
En " La Nueva España " de hoy aparece un artículo sobre la próxima publicación de un disco con DVD que lleva por título «Soy un tipo con suerte», que verá la luz en abril y que acaba de presentar en Gijón.

A continuación podéis leer el artículo firmado por A. Rubiera y ver una de sus simpáticas actuaciones en el programa " Luces de la ciudad " .



Cholo Juvacho " Quiero Volver"


"Cholo Juvacho suele decir que «ni en mi casa se acuerdan ya de que me llamo Avelino». La frase es casi literal pero demuestra, desde la presentación, la capacidad que tiene este felguerino de meter un chiste y un toque de humor en su vida. Él se define como un «entretenedor» de los asturianos, que es una forma mucho menos pedante de decir que lo suyo es ser «showman». Lo que pueden ratificar los demás es que, se llame como se llame, lo suyo es ser un hombre de escenario, al que lo que le gusta de verdad es cantar, pero que no puede orillar que nació para contagiar risas. De hecho, sus sonoras carcajadas obligan a entrar en su humor, de puro contagio.

Esa doble faceta, la de cantante y humorista, la vuelve a poner ahora de manifiesto con su última proeza, un disco con DVD que lleva por título «Soy un tipo con suerte», que verá la luz en abril y que acaba de presentar en Gijón, su ciudad de acogida desde hace muchas décadas, en una actuación recién celebrada en el Casino.

Cholo Juvacho (La Felguera, 1938) iba para futbolista pero resultó que sabía cantar bien y arrancaba risas fáciles. Así que lo mejor que hizo fue aparcar el balón. Pero le costó. Le dio tiempo a militar en el club FSCP (La Felguera Siderúrgico Círculo Popular), en el Santiago de Aller CF y hasta en el Vetusta. Incluso se considera el primer jugador del Langreo que se incorporó a la selección juvenil asturiana, que no solía mirar para los guajes de las Cuencas.

Al final, cuando ya exprimía demasiado -y todo a la vez- su afición deportiva, su afición musical y su obligación laboral con Duro Felguera, la salud le dio un aviso y le obligó a prescindir de alguno de los ingredientes de aquel peligroso cóctel. Fue el final del fútbol (dado que el trabajo no lo podía dejar). Le pudo más el gusanillo de la música que ya le había entrado desde bien pequeño. Desde que un profesor de la escuela de los Hermanos de La Salle le examinó de canto -él interpretó «La Virgen de Covadonga»- y le obligó a repetir la brillante interpretación ante otro religioso de la escuela. La frase final de los curas fue lapidaria: «Tú, pal coro».

Había materia prima así que sólo faltaba un empujón. Ése llegó de la mano de unos tíos que formaban parte de «La Rondalla Felguerina», una rondalla de punto y púa que ensayaba todos los sábados y en torno a la cual se formaban unas tertulias de música hermosísimas que a él le gustaban. Cuando el director de la formación -sabedor de la buena voz de Cholo- le invitó a pasar a un ensayo, todo acabó rodado. Y eso que a día de hoy aún se empeña en decir que lo suyo del artisteo ha sido algo «casual y completamente impensado por mí».

La primera vez que se subió a un escenario fue en 1959, en su localidad natal y con la Rondalla. Cantó zarzuela. Cuando ya tuvo un poco más de soltura y mando en plaza, sugirió a algunos compañeros que podían acabar alguna actuación saliéndose de la música «culta» para interpretar algunas melodías de moda. Fue el inicio de «Los Juvachos Gardin», el resultante de los nombres de los primeros integrantes de aquella banda: Juanjo, Varito, Cholo, Gallardo, Roberto y Dinden. Con el tiempo, y la pérdida de integrantes, acabaron por ser «Los Juvachos» y, al final, sólo siguió Cholo Juvacho.

Varias veces dio por finiquitada su carrera como músico y todas tuvieron continuación. La primera parada ocurrió con el final, de mutuo acuerdo, de «Los Juvachos», pero a Cholo le repescaron los primeros «Stukas» para que les buscara contratos y actuaciones, y acabó cantando con ellos.

Luego se incorporó a «Los Archiduques», y con ellos recorrió buena parte de España y algunas grandes salas de fiestas nacionales de la época. Lo dejó cuando, ya siendo padre de familia, empezó a dudar del futuro económico que lograría como cantante. Él fue quien puso a un jovencísimo Tino Casal al frente de «Los Archiduques», y hasta llegaron a cantar juntos compartiendo escenario, hasta dar tiempo a que Casal se hiciera con todo el repertorio de la banda. Corría el año 1966.




Luego llegaría una etapa laboral en Madrid, de la mano de Duro Felguera, y también hubo ahí algunos pinitos en salas de fiestas. Incluso se presentó al Festival de Benidorm de 1970, que ganó Donna Hightower.

Aquélla no fue su primera actuación de concurso. Unos años antes ya había participado en el Festival del Eo con una canción de Víctor Manuel de título «Nada es igual» y lo ganaron. Hasta 1973 Cholo no volvió a Asturias. Asentado en Gijón y trabajando en una oficina de Uninsa, fue el período más largo que pasó alejado de la música. Hasta que en 1983 se quedó prendado de la elegante actuación de un popular italiano que de vez en cuando actuaba en las salas de Gijón. Le compró su equipo de sonido y 25 play-back y volvió a subirse a los escenarios. Para entonces ya sabía de sobra que tenía mano para los chistes. Así que decidió compaginar las canciones con el humor. Y desde entonces ahí sigue. Haciendo disfrutar a los asturianos. Mejor dicho, y a su modo, entreteniéndoles. Y oyendo de vez en cuando a alguno entre el público que después de morirse de risa con sus chistes acaba diciendo: «Oye, pero si además canta bien»... Lo dicho, un tipo con suerte. "